Protección forestal en las zonas de anidación de la Lapa Verde

Meta del proyecto:
Monitoreo e investigación científica de la Lapa Verde (Ara ambiguus), protección de las zonas de anidación de la especie en el Refugio Nacional de Maquenque, con participación de los vecinos locales. 

 

La población original de las lapas en el área de distribución histórica de la Lapa Verde disminuyó hasta los años 90 en un 90%. En el Maquenque, en 1994 sólo habían 210 individuos, en este momento se cuenta con unos 310.
Fotos: Luis Claudio Marigo

Organización socia local:
Centro Científico Tropical (CCT)

Socios en Alemania:
Fundación Manfred Hermsen Stiftung, Oficina Federal para la Conservación de la Naturaleza (Bundesamt für Naturschutz - BfN)

Contribución de TROPICA VERDE e.V:
Mantenimiento y protección de terrenos con bosque primario, financiación de medidas de educación ambiental.

Bosque primario en la zona del Río San Juan amenazado por la tala y los monocultivos de piña

En las últimas décadas, Costa Rica ha perdido más de la mitad de su cubierta forestal original. Campos de pastoreo y plantaciones de banana y de piña han ocupado su lugar. También en el cantón de Sarapiqui, el cual se extiende desde la cordillera central hasta la frontera noreste con Nicaragua, zonas considerables de bosque primario solamente existen en la montaña y en las cercanías del río San Juan. Aquí en las tierras bajas de la zona atlántica en el noreste de Costa Rica todavía existe la gran diversidad de especies de los bosques tropicales. En esta región, el jaguar y el tapir tienen su refugio. Hasta 140 especies de árboles por hectárea fueron identificados aquí. 



El símbolo para esta riqueza natural en peligro fue la Lapa Verde (Ara ambiguus). Aproximadamente 310 individuos fueron contados en el 2008 en Costa Rica, incluyendo más de 35 parejas reproductivas. Aprovechan los huecos existentes en los troncos del árbol Almendro (Dipteryx panamensis) para sus nidos y la cría de sus 1-2 polluelos. La fruta madura de estos gigantes del bosque primario forman un componente importante de la nutrición de la Lapa Verde. Como las lapas verdes son muy exigentes en lo que se refiere a sus nececidades alimenticias, están emprendiendo migraciones temporales de largas distancias en busca de frutas maduras.

Con 80 cm de largo y cerca de 1500 gr., la Lapa Verde es el segundo loro más grande de América. Hasta los años ochenta, esta especie se extendía en la zona mesoamericana entre Colombia y Mexico. Pero en gran parte del área de distribución original, la Lapa Verde fue casi exterminada: por la caza furtiva, por la venta ilegal de huevos o aves jóvenes a los „amantes de las aves“ sin escrúpulos, pero sobre todo por la tala y la expansión de los monocultivos de bananas y de piña.

Como la supervivencia de estas aves fascinantes solo es posible conservando y ampliando su hábitat natural, constituyen un tipo de especie bandera („umbrella-species“) para la conservación del bosque tropical con su gran biodiversidad en la zona del Río San Juan.

"Cuando desaparezca la Lapa Verde, nosotros también podremos hundirnos en un mar de pobreza."
Manuel Rodriguez, Ministro de Medio Ambiente en Costa Rica, 2003

Medidas de protección

Al comienzo de los años noventa del siglo pasado, se constituyeron las primeras iniciativas locales para la protección de la naturaleza con el objetivo de proteger los bosques en la zona del Río San Juan. En 2001, se creó el Comité Ejecutivo del Corredor Binacional San Juan – La Selva (CBSS), en el cual las organizaciones locales y regionales en el sector de la protección de la naturaleza y el Ministerio de Medio Ambiente han elaborado un proyecto para la conservación del corredor biológico mesoamericano. La parte costarricense en el Maquenque debe conectar los aproximadamente 3200 kilómetros cuadrados de la Reserva Indio Maíz en Nicaragua con el Parque Nacional Braulio Carrillo, ubicado en la cordillera central de Costa Rica. La zona del Corredor San Juan-La Selva, que abarca una superficie de aproximadamente 2500 kilómetros cuadrados, con una cobertura forestal de 50% y los bosques primarios de la zona del Río San Juan, fue concebida como el futuro Parque Nacional de Maquenque.

Lamentablemente este proyecto fracasó, debido a la falta de disposición y de recursos estatales para la compensación de los propietarios de los terrenos dentro de tal Reserva. Por esta razón, en mayo de 2005, todo el área originalmente concebida como parque nacional fue declarada Refugio Nacional de Vida Silvestre Mixto Maquenque. Este estatus le confiere la protección estatal (aúnque hasta ahora faltan controles eficaces contra los infractores) y también admite a los finqueros en sus tierras privadas un uso mixto y limitado. Actualmente, hay dos tareas principales del comité ejecutivo del Refugio: primero mejorar la eficacia de controles policiales contra la tala ilegal y el cacerismo, segundo la declaración como „zona de protección absoluta“ de los bosques primarios, porque son un territorio imprescindible de anidación para la Lapa Verde y otras especies amenazadas. Esto sirve para conservar un núcleo territorial en favor de la protección de la biodiversidad en peligro de extinción y del medio ambiente de los habitantes.

Contribución de TROPICA VERDE e.V.

Los primeros contactos con el proyecto de Maquenque se originaron en 1997, debido a la relación con Alexander Martínez, quien, como ranger honorífico, ha intervenido ya desde 1985 con gran entusiasmo y dedicación en favor de la protección de la naturaleza de su país, sobre todo de las lapas verdes. Gracias a él tenemos muchos contactos importantes e informaciónes sobre el Maquenque y también nos ha ayudado en su caso a organizar visitas a la zona.


Fotos: CCT

Ya en 1999, TROPICA VERDE e. V. pudo dar un primer paso hacia la protección del núcleo de la zona de Maquenque al costado de la Laguna Tambor por medio de la compra de un terreno de bosque primario con una superficie de 103 hectáreas, en peligro de desforestación. Desde entonces, dirigimos nuestros esfuerzos a proteger la finca de la caza o la tala ilegal con la ayuda de socios supervisores. Ahora es Ulises, un experto en flora y fauna de toda la zona, quien visita nuestra finca dos veces por mes y nos envia fotos e informaciones relevantes.
TROPICA VERDE e. V. trabaja en estrecha cooperación con el comité ejecutivo del Corredor Biológico San Juan – La Selva, sobre todo con Guiselle Monge y Olivier Chassot del Centro Cientifico Tropical (CCT), los cuales gestionan el „Proyecto Lapa Verde“ . Con ellos nos une la convicción, que la protección de la naturaleza solo puede ser exitosa para y con la gente que vive ahí. Por eso, medidas para la educación ambiental, como requisito para la participación de la población en los proyectos, tienen alta prioridad. Y, como la Lapa Verde no conoce fronteras, la cooperación binacional es imprescindible. Por eso, desde 2002 hay reuniones y talleres anuales en Costa Rica y en Nicaragua alternativamente.

A partir de 2004, TROPICA VERDE e. V. está fomentando el proyecto por medio de la financiación de talleres en Costa Rica y en las aldeas adyacentes de Nicaragua, sobre todo con aportes financieros de la fundación Manfred-Hermsen-Stiftung y la ciudad de Frankfurt. En algunos talleres también participaron miembros de TROPICA VERDE e. V. y su junta directiva. En los años 2008 y 2009, el fomento de la cooperación transfronteriza para el desarrollo del Corredor Biolólógico El Castillo-San Juan-La Selva pudo ser agilizado decisivamente con el apoyo de la Oficina Federal para la Conservación de la Naturaleza (Bundesamt für Naturschutz - BfN) y con recursos del Ministerio Federal para el Medio Ambiente (Bundesministerium für Umwelt, Naturschutz und Reaktorsicherheit - BMU).

Con la ayuda de una campaña de publicidad a gran escala se pudo llamar la atención sobre los bosques en peligro y las raras y carismáticas lapas verdes. En pocos años fue posible establecer una red de niños monitores. Se trata de alumnos en la zona del proyecto, quienes aprenden en talleres formativos cómo monitorear las lapas y los nidos, dando así un apoyo activo en favor de la preservación de la Lapa Verde y su medio natural.

Además, Tropica Verde financia el boletín „Hoja de Almendro“, que se publica seis veces por año y que informa a la población acerca de la protección de la naturaleza en general y sobre la continuación de los proyectos relacionados con Maquenque y la protección de la Lapa Verde en particular.

Lo que usted puede hacer:

  • ¡Apoye el proyecto Maquenque con un padrinazgo para la Lapa Verde o el bosque primario! Su padrinazgo será acreditado con un certificado individual.
  • ¡Hágase miembro de TROPICA VERDE e.V. y apoye nuestras actividades con su cuota de socio!
  • ¿Ya es miembro de TROPICA VERDE e. V.? Entonces puede recomendarnos y ayudarnos a conseguir nuevos miembros.

¡Sí, se puede!